A Mi Padre-10781

En mi niñez, ¡oh, mi padre! Le vi
como un dios proveyendo por mí;
grande y fuerte, muy sabio varón;
siempre guiándome como timón.

Cuando caí, con ternura me alzó;
al fracasar, con amor corrigió;
en mis dolores, amigo muy fiel;
dando favores, paciente, sin hiel.

Siempre recuerdo su dulce bondad;
lleno de paz, de amor, caridad.
Toda mi vida, con manso mirar,
Siempre quisiera su faz respetar

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