¿Casualidades? No,dejé de creer en eso hace mucho.-460

Me adentré en aquel lugar tan mágico. Las olas me arrastraban hacia lo que ellas llamaban el mar revuelto pero para mí era algo más que eso. El viento nos susurraba sonidos jamás oidos en aquello a lo que nosotras llamábamos nuestra tierra,pero ahora estándo en otro lugar,algo lejáno,las cosas eran muy diferentes.
El aroma a tranquilidad que nos ofrecía aquella playa,la sencillez de las personas que paseaban tranquilamente por la orilla,con cuidado de que las grandes olas que eran capaces de cubrir a una persona,no les arrastrasen hacia las profundidades..todo,todo era diferente,mágico. Entonces no pude observarlo con atención,mi vista se desvió hacia el mar debido a que una gran ola se nos aproximaba,y nosotras estabamos tumbadas en la orilla. No nos dio tiempo a reaccionar. El agua chocó contra nosotras,haciéndo que diesemos vueltas y vueltas y acabásemos medio metro arrastradas hacia el exterior. El mar nos rechazaba,no nos quería en su orilla. Un gran estallido de risas salió de nuestro interior,parecíamos niñas de cuatro años haciendo castillos en la arena y divirtiendose,solo que nuestro juego era algo más peligroso. Entonces recordé que me había dejado algo pendiente por observar,y mi vista lo buscó hasta hallarlo.

Melena larga,rizada y rubia. Ojos-desde donde yo me encontraba no se veían del todo bien,pero me esforcé por encontrarles un color-verde oliva brillando en aquella playa. Sonrisa ladeada que dejaba ver unos pocos dientes,sinceramente preciosa. Era como estas sonrisas de los anuncios de pasta de dientes. Mis ojos fueron bajando poco a poco,observando más de él. Manos preciosas. Tatuaje en una de ellas,la izquierda si no recuerdo mal. Dedos de pianista,largos y ágiles. En cuanto a su cuerpo,quizá os lo podáis imaginar,era musculoso,pero no en exceso. No era un cuerpo de persona que se pasa todo el día en el gimnasio,pero se cuidaba,o eso parecía. Piernas largas. Un bañador de pantalón color cereza,ese bañador con el que hace tantísimo tiempo yo le conocí.

Mis ojos se fijaron al detalle de todo él. Pero no quise que el resto notase nada de esto,y miré a otros lugares cuando observé que llevaba como dos minutos con la mirada fija en éste ser. Una de las personas que me acompañaba se dió cuenta.

-Nyka¿Ese de allí no es..?

Le puse el dedo en la boca sin apretar,ella lo comprendió a la primera.Le di a entender que no quería hablar de ello. Ella me conocía,me conocía y mucho,y sabía cuando quería hablar de una cosa y cuando no.
Moví la mirada buscándolo,y me percaté que venía donde nosotras nos encontrábamos. No sabía qué hacer,decirle algo o nisiquiera mirarle. Él sabía quién era yo y yo sabía que él se acercaba a saludarme,pero después de todo lo ocurrido entre él y yo… ¿Realmente merecía mi saludo? Su andar despreocupado,su mirada fija en mí me dió a entender que me había visto. No podía escaparme ya,o le saludaba o le ignoraba haciéndo que él se molestase.

-¡Nyka!-Gritó a una distancia menos lejana. Comenzó a correr hacia donde nosotras nos encontrábamos. Mi corazón iba cada vez más deprisa conforme él se aproximaba hacia mi.
Llegó el momento. Se sentó a mi lado y sin dejarme reaccionar,habló.

-Nyka. No he podido confundirte desde el momento en que te he visto entrar a la playa. Cuantísimo tiempo,¿eh?

Su sonrisa me embobó. No sabía qué contestarle,o cómo hacerlo. No sabía si quería tenerlo tan próximo a mí,y tampoco sabía si podría resistirme mucho más a sus encantos.
Mis acompañantes me dijeron algo que no pude oir,algo como que me esperaban en las toallas,creando intimidad entre nosotros dos. Mierda,no quería eso…¿o si?

-Hola a tí también-Dije. ¿Hola a tí también? ¿Qué respuesta tan estúpida era esa? Me decepcionaba a mí misma por momentos.

-Vaya..veo que sigues tan irónica conmigo como aquél último día. Ha sido un error venir a saludarte,supongo.Perdona las molestias,ya me marcho.
-No,no. No lo hagas. Perdona,simplemente es…que no sé como debo tratarte ahora.
-Oh,jeje,tan dulce como tú sola..-Su mano fué hacia mi mejilla. Me acarició tan suavemente como solo él sabía.
-No se te ha olvidado como hacerlo ¿eh? Sigues sabiéndolo hacer a la perfección.
-Bueno, ¿Qué casualidad no?Cambió de tema tan rápido como pudo – Encontrarnos hasta aquí..
-Vaya..jeje. Y encima ni siquiera me contestas,cambias de tema así tan.. sencillamente,pero debería de estar acostumbrada ya..lo hacías a menudo.
-y.. ¿Qué haces por aquí?
-He venido a un curso de unas 40horas.
-Interesante,cuéntame más.
-No es necesario que te hagas el atento conmigo,ya conozco todas y cada una de tus miradas,y sé que no te interesa lo más minimo.
-No es así,si no me interesases lo más mínimo no me hubiese acercado hasta aquí,¿no crees?
-Como quieras. Pero yo he dicho que no te interesa lo más mínimo qué hago aquí,no que no te interese yo.

-Mira,cometí un error hace mucho,lo sé,pero cometerlo me hizo perderte y perderte me hizo muchisimo daño. Ésto lo estoy considerando como una segunda oportunidad de recuperarte. Sé que actué mal,pero no puedes hacermelo pagar el resto de mi vida. Te pido una segunda oportunidad,no intentaré que acabemos como una pareja,simplemente quiero que no acabe nuestra amistad.
-Acabó hace mucho.
-Me levanté y me marché. Mientras caminaba,no giré la vista-Aunque reconozco que me hubiese gustado verlo por última vez-gracias a mi fuerza. Mi orgullo había ganado esta vez. No me había rendido a sus pies después de tanto dolor por su culpa,lo cual me alegraba. Por una vez,yo misma reconocía que había echo bien al contestarle de mala manera y levantarme maleducadamente.

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